El Gobierno porteño profundizó su política de seguridad con la incorporación de nuevos vehículos para la Policía de la Ciudad, en el marco de un plan de inversión que busca ampliar la capacidad operativa de las fuerzas de seguridad y fortalecer la presencia policial en las calles. La llegada de motos de alta cilindrada, cuatriciclos y camionetas forma parte de una estrategia integral de equipamiento que, desde el inicio de la actual gestión, ya permitió sumar 685 unidades destinadas al patrullaje y la prevención del delito.
La presentación de los nuevos móviles representó un nuevo paso dentro de un programa que combina inversión en infraestructura, incorporación de tecnología, aumento de personal y despliegue de operativos especiales en distintos puntos de la Capital Federal. Las nuevas unidades permitirán mejorar la cobertura territorial, optimizar los tiempos de respuesta ante emergencias y brindar mayor capacidad de intervención en zonas de difícil acceso.
Durante la actividad, el jefe de Gobierno, Jorge Macri, estuvo acompañado por el ministro de Seguridad, Horacio Giménez; el secretario de Seguridad, Maximiliano Piñeiro; el jefe de la Policía de la Ciudad, Diego Casaló; y el secretario de Coordinación, Raúl López Presa.
En ese marco, Jorge Macri destacó la importancia del fortalecimiento de las fuerzas de seguridad y aseguró: «Nuestras fuerzas de seguridad tienen una misión fundamental: proteger la vida, la libertad y el orden de los porteños. Siempre vamos a respaldar a quienes nos cuidan y ahora el esfuerzo y el mérito tienen reconocimiento».
Asimismo, remarcó la postura de su gestión frente al combate contra el delito al señalar: «No negociamos el orden. Tampoco la autoridad. El que cumple las normas cuenta con nuestro apoyo, pero el que elige el delito sepa que va a enfrentar las consecuencias».
La renovación del parque automotor comenzó a ejecutarse durante el primer semestre del año y continuará en los próximos meses. Entre las incorporaciones ya concretadas se encuentran 50 motocicletas Kawasaki KLR 650, entregadas durante mayo, además de 20 cuatriciclos Zanella que pasaron a integrar la flota en abril.
En paralelo, avanza la entrega de 30 camionetas Nissan previstas para este año. Las primeras 15 ya fueron incorporadas al servicio de patrullaje, mientras que las restantes llegarán en las próximas semanas. A este esquema se sumará además una nueva tanda de patrulleros, ya que está prevista la incorporación de 100 móviles policiales, de los cuales los primeros 15 comenzarán a operar durante septiembre.
La incorporación de vehículos forma parte de un plan de modernización mucho más amplio impulsado por la administración porteña desde el inicio de la gestión. En total, ya fueron incorporadas 685 unidades entre patrulleros, camionetas, motocicletas y otros vehículos especializados, cifra que seguirá creciendo con la llegada de nuevas unidades durante el segundo semestre del año.
La inversión también alcanzó al equipamiento personal de los efectivos. Según informaron las autoridades, ya fueron distribuidos más de 7.000 chalecos antibalas equipados con sistemas de geolocalización que permiten realizar un seguimiento en tiempo real de cada agente durante los procedimientos. A ello se suma la adquisición de más de 600 armas de baja letalidad Taser y Byrna, destinadas a ampliar las herramientas disponibles para las intervenciones policiales.
Otro de los ejes de la política de seguridad fue el incremento del personal policial. En los últimos dos años y medio, la Policía de la Ciudad superó los 28.000 efectivos tras la incorporación de 5.292 nuevos agentes desde 2024, lo que permitió reforzar la presencia en calles, barrios y espacios públicos.
Desde el Gobierno porteño sostienen que este esquema de seguridad, basado en el orden urbano y la protección de la propiedad privada, permitió consolidar una reducción sostenida de distintos indicadores delictivos. De acuerdo con los registros oficiales elaborados a partir del Mapa del Delito, la Ciudad alcanzó mínimos históricos tanto en robos como en homicidios desde que comenzó a implementarse este sistema estadístico en 2016.
Junto con el fortalecimiento de la flota y del personal, la administración mantiene operativos especiales de gran escala en diferentes sectores del distrito. Entre ellos se encuentra la Operación Muro, destinada a reforzar los controles en los accesos que conectan la Ciudad con la provincia de Buenos Aires mediante un despliegue permanente sobre todo el límite territorial.
También continúa desarrollándose la Operación Tormenta Negra, que movilizó simultáneamente a más de 1.500 efectivos en quince barrios populares, y la Operación Marea Azul, un dispositivo de prevención que distribuyó alrededor de 1.100 policías durante las horas de mayor circulación de personas en centros de trasbordo, estaciones de subte, autopistas y otros puntos estratégicos.
Las acciones de ordenamiento urbano también incluyeron procedimientos destinados a recuperar inmuebles ocupados ilegalmente y liberar el espacio público. Según los datos oficiales, ya fueron restituidas más de 860 propiedades usurpadas a sus propietarios en barrios como Constitución, Balvanera, San Telmo, La Boca, Almagro y Palermo, entre otros.
En la misma línea, las autoridades informaron que se recuperaron 68 kilómetros lineales de calles y veredas que permanecían ocupadas por la venta ilegal en zonas comerciales de Once, Flores, Liniers, Retiro, Constitución y Parque Patricios, mediante distintos operativos realizados en coordinación con otras áreas del Gobierno porteño.
Por su parte, el ministro de Seguridad, Horacio Giménez, subrayó el alcance de la inversión y afirmó: «Esta entrega de vehículos es una muestra más de la firme decisión del Jefe de Gobierno, Jorge Macri, de dotar a nuestra Policía con todas las herramientas necesarias para que pueda seguir cumpliendo con su misión de cuidar a todos los porteños».
Con la incorporación de nuevos móviles, más equipamiento tecnológico, incremento del personal y operativos permanentes de prevención, la Ciudad busca consolidar una estrategia integral de seguridad que combine mayor capacidad de patrullaje, control del espacio público y respuesta rápida ante situaciones delictivas, manteniendo el foco en el fortalecimiento operativo de la Policía de la Ciudad.
