Un equipo multidisciplinario llevó a cabo la exéresis de un tumor retroperitoneal en un niño de ocho años, en una intervención de alta complejidad debido a la cercanía de vasos sanguíneos de gran calibre.
El Hospital Garrahan de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires informó que su equipo de Cirugía General concretó recientemente una operación de gran complejidad a un paciente pediátrico con diagnóstico oncológico. Se trató de la extirpación de un tumor neurogénico localizado en la región retroperitoneal, un área particularmente delicada por su proximidad a vasos sanguíneos de suma importancia. La intervención, considerada clave en el tratamiento del neuroblastoma infantil, representó un desafío quirúrgico de alta precisión.
En este sentido, la cirujana Paula Flores, quien lideró la operación junto al especialista Martín Cadario, explicó: “Estos procedimientos son delicados y representan un gran desafío para el equipo quirúrgico. En este caso, el abordaje se realizó de forma combinada, por tórax y abdomen”. De tal modo, el procedimiento requirió un plan de acción meticuloso y la coordinación de profesionales con amplia experiencia en este tipo de patologías.
Asimismo, desde el hospital señalaron que el Garrahan realiza aproximadamente diez cirugías anuales de neuroblastoma de alto riesgo, lo que lo posiciona como un centro de referencia nacional en la atención de estas enfermedades. El abordaje integral no se limita al acto quirúrgico, ya que involucra un equipo interdisciplinario compuesto por oncólogos, anestesistas, intensivistas, patólogos, instrumentadores, técnicos, personal de enfermería y especialistas en diagnóstico por imágenes.
Además, la planificación de cada cirugía contempla el uso de tecnología de última generación disponible en la institución, lo que permite garantizar la seguridad del paciente durante todo el proceso. El objetivo central es ofrecer un tratamiento completo que combine la precisión técnica con el acompañamiento humano, en un entorno donde cada decisión se evalúa de manera colectiva.
Por su parte, los médicos destacaron que la región retroperitoneal, donde se encontraba la lesión, constituye una zona de extrema precaución por la cercanía con estructuras vitales. Esto exige un abordaje quirúrgico altamente especializado, con maniobras cuidadosas y un trabajo conjunto de varias disciplinas. En tanto, el procedimiento realizado al niño de ocho años se convirtió en un ejemplo del esfuerzo y la capacidad del sistema público de salud para afrontar casos de gran complejidad.
En la misma línea, los profesionales remarcaron que la cirugía forma parte de un plan de tratamiento más amplio que incluye quimioterapia, controles permanentes y un acompañamiento integral a cada paciente y a su familia. El Garrahan, en ese marco, se consolidó como un centro pionero en la atención oncológica pediátrica en la Argentina, con una infraestructura que permite articular tanto la asistencia médica como la contención emocional.
También se subrayó que la experiencia acumulada en la institución a lo largo de los años posibilita afrontar cirugías de alto riesgo con estándares internacionales de calidad. A su vez, la dedicación de los equipos médicos e interdisciplinarios se complementa con la constante actualización de recursos tecnológicos y protocolos, lo que redunda en mejores perspectivas para los pacientes.
