Con una amplia participación ciudadana y el compromiso sostenido del sistema de salud, la 26° Campaña Nacional de Detección del Glaucoma se desarrolló el viernes 13 de marzo de 2026 en todo el país. Más de 130 centros de salud públicos y privados abrieron sus puertas para realizar controles oftalmológicos gratuitos, reforzando la concientización sobre una enfermedad silenciosa que afecta a más de un millón de personas en la Argentina.
El viernes 13 de marzo de 2026 quedó marcado como una jornada clave para la salud visual en la Argentina. En esa fecha se llevó adelante una nueva edición —la número 26— de la Campaña Nacional de Detección del Glaucoma, una acción preventiva que, año tras año, logró consolidarse como una de las iniciativas sanitarias más relevantes en materia de oftalmología. La campaña fue organizada de manera conjunta por el Consejo Argentino de Oftalmología, la Asociación Argentina de Glaucoma y la Fundación para la Investigación de Glaucoma.
Durante esa jornada, hospitales y centros médicos adheridos atendieron de forma gratuita y por orden de llegada a personas de todas las edades que se acercaron voluntariamente a realizarse controles oftalmológicos básicos. La respuesta de la población fue significativa: miles de ciudadanos aprovecharon la oportunidad para acceder, en muchos casos por primera vez, a una consulta especializada que permitió evaluar su salud ocular y detectar posibles signos tempranos de glaucoma.
El glaucoma fue presentado una vez más como una enfermedad compleja y silenciosa. Se trató de una patología ocular caracterizada por una lesión irreversible del nervio óptico que genera una pérdida progresiva del campo visual. En la mayoría de los casos, la causa principal estuvo asociada al aumento de la presión intraocular, aunque también se destacó la influencia de otros factores de riesgo como la diabetes, la hipertensión arterial, los antecedentes familiares y el uso prolongado de corticoides. La ausencia de síntomas en sus etapas iniciales continuó siendo uno de los mayores desafíos para su detección precoz.
A lo largo del día, los médicos oftalmólogos realizaron dos estudios fundamentales: la medición de la presión intraocular y el examen de la papila del nervio óptico. Ambos procedimientos, simples, breves y no invasivos, permitieron identificar alteraciones compatibles con la enfermedad y derivar a los pacientes para estudios complementarios cuando fue necesario. En numerosos casos, estos controles representaron el primer contacto de las personas con un especialista en oftalmología.
Desde la coordinación de la campaña se subrayó la importancia de generar conciencia sobre el carácter silencioso del glaucoma, definido reiteradamente como el “ladrón silencioso de la visión”. Esta denominación reflejó la realidad de miles de personas que convivían con la enfermedad sin saberlo, hasta que el daño visual ya resultaba irreversible. No obstante, los especialistas coincidieron en que el diagnóstico oportuno y el tratamiento adecuado permitieron que la mayoría de los pacientes conservaran su visión y mantuvieran una buena calidad de vida.
La campaña también cumplió un rol educativo fundamental. A lo largo de la jornada se brindó información clara y accesible sobre los tratamientos disponibles, que incluyeron desde la aplicación de gotas para reducir la presión intraocular, pasando por procedimientos con láser, hasta intervenciones quirúrgicas en los casos más avanzados. Se remarcó que, si bien la pérdida visual causada por el glaucoma no podía recuperarse, su progresión sí podía controlarse eficazmente si la enfermedad era detectada a tiempo.
Los organizadores destacaron que, cada año, entre 5.000 y 8.000 personas recibieron atención oftalmológica gratuita gracias a esta iniciativa. Además, se reiteró la recomendación de realizar al menos una consulta oftalmológica anual, especialmente en personas mayores de 40 años, con antecedentes familiares directos de glaucoma, con traumatismos oculares previos o que hubieran utilizado corticoides de manera prolongada.
La Campaña Nacional de Detección del Glaucoma tuvo sus orígenes en 1997 y se sostuvo en el tiempo gracias al compromiso de oftalmólogos de todo el país y al apoyo de distintos actores vinculados a la industria oftalmológica. En la edición 2026, la coordinación estuvo a cargo de los doctores Daniel Grigera, Alejo Peyret, María Angélica Moussalli y Javier Casiraghi, quienes reafirmaron la necesidad de continuar fortaleciendo este tipo de acciones preventivas a nivel nacional.
Con una convocatoria federal, una respuesta masiva y un mensaje claro, la campaña volvió a demostrar que la detección temprana fue la herramienta más eficaz para prevenir la ceguera evitable. La experiencia de marzo de 2026 dejó en evidencia que la concientización, el acceso gratuito a controles básicos y el compromiso profesional siguieron siendo pilares esenciales para cuidar la salud visual de la población argentina.
