En una nueva etapa de su proceso de transformación, el Ecoparque de la Ciudad de Buenos Aires comenzará a cobrar entrada a turistas a partir del miércoles 17 de junio, en una medida que busca priorizar a los residentes porteños sin modificar el acceso libre que caracteriza al predio para los vecinos de la Ciudad.
La decisión se inscribe dentro de una política más amplia de ordenamiento del espacio público y financiamiento sustentable de los servicios urbanos. En ese marco, el jefe de Gobierno, Jorge Macri, fue enfático al explicar el sentido de la medida: “Dar prioridad a los porteños también es estar más ordenados en la Ciudad y que cada peso que pagan los vecinos en impuestos vuelva en servicios de calidad”.
El nuevo esquema establece que quienes tengan domicilio en la Ciudad de Buenos Aires continuarán ingresando sin costo, al igual que los menores de 12 años, los mayores de 65 y las personas con discapacidad. Además, estos grupos contarán con un acceso exclusivo que permitirá agilizar su ingreso al predio.
En cambio, los argentinos y residentes en el país que no vivan en territorio porteño deberán abonar una entrada general de $9.871. Para los visitantes extranjeros, la tarifa será de $19.741, mientras que los menores de 12 años pagarán $15.793.
Desde la administración del Ecoparque, remarcan que la implementación de un sistema arancelado para turistas apunta a garantizar la sustentabilidad del espacio a largo plazo. En ese sentido, el titular del predio, Ramiro Reyno, sostuvo: “Esta nueva etapa es la consolidación de diez años de trabajo. El Ecoparque es hoy un centro vivo de conservación y educación ambiental. El esquema de acceso garantiza la sustentabilidad del proyecto a largo plazo sin resignar el principio de inclusión: los vecinos de la Ciudad seguirán entrando sin costo”.
El Ecoparque atraviesa desde hace una década un proceso de reconversión que lo convirtió en un modelo singular en la región. El antiguo zoológico, que funcionó desde 1888 hasta 2016, dejó paso a un espacio dedicado al rescate de fauna, la conservación de especies y la educación ambiental.
Durante este proceso, el predio fue completamente rediseñado: se restauraron sus ambientes, se pusieron en marcha 14 nuevos programas de conservación y se fortalecieron otros cinco ya existentes. Además, más de 1.000 animales exóticos fueron derivados a distintos santuarios y centros especializados.
Hoy, el Ecoparque alberga más de 3.900 animales rescatados, muchos de ellos víctimas del tráfico ilegal o situaciones de abandono. También desarrolla 15 programas destinados a la preservación de especies autóctonas en peligro de extinción, con foco en la investigación, la reproducción en entornos controlados y la posterior reintroducción en sus hábitats naturales.
El predio se consolida así como un actor clave en la protección de la biodiversidad argentina, al tiempo que ofrece a los visitantes una experiencia recreativa y educativa en pleno corazón de la Ciudad. Entre sus propuestas se destacan recorridos entre flora nativa, espacios dedicados a mariposas y la posibilidad de observar animales como carpinchos, tapires, ñandúes, flamencos australes y cóndores andinos.
A esto se suman actividades interactivas y educativas, como visitas guiadas en el domo de energías renovables, un exploratorio del Río de la Plata, una plaza de agua, experiencias inmersivas en formato 4D y propuestas pensadas para el público infantil, como animatrónicos y un carrusel.
El Ecoparque también conserva un importante valor patrimonial. Sus 42 edificios históricos reflejan estilos arquitectónicos de distintas culturas —chino, hindú, morisco y grecorromano— que remiten a los orígenes de las especies que habitaron el antiguo zoológico.
Con la implementación del nuevo esquema de ingreso, la Ciudad apuesta a consolidar este espacio como un referente en materia ambiental, equilibrando el acceso inclusivo para los vecinos con un modelo de financiamiento que permita sostener y expandir sus programas de conservación en el tiempo.
