Con una convocatoria que superó las 1.400 personas, la Expo Empleo Barrial realizada en Villa Crespo volvió a consolidarse como un espacio clave para acercar oportunidades laborales concretas a los vecinos de la Ciudad de Buenos Aires. La iniciativa, impulsada por el Ministerio de Justicia porteño a través de la Secretaría de Trabajo y Empleo, reunió en una misma jornada a empresas de distintos sectores productivos y a personas interesadas en insertarse o reinsertarse en el mercado laboral.
El encuentro, que formó parte de la segunda edición del año de esta feria itinerante, se desarrolló con una amplia participación del sector privado: unas 20 empresas ofrecieron más de 400 puestos de trabajo en rubros diversos, que incluyeron áreas administrativas, técnicas, comerciales, gastronómicas y de servicios. La dinámica del evento permitió un contacto directo entre empleadores y postulantes, generando instancias concretas de selección que incluyeron la recepción de currículums y entrevistas en el lugar.
A lo largo de la jornada, los stands empresariales se convirtieron en puntos de interacción donde los asistentes pudieron conocer de primera mano los perfiles buscados y las condiciones laborales. Esta modalidad no solo agilizó los procesos de reclutamiento, sino que también ofreció a los participantes una experiencia cercana al mundo del trabajo, con la posibilidad de presentarse directamente ante potenciales empleadores.
El subsecretario de Trabajo y Empleo, Horacio Bueno, destacó el valor estratégico de la iniciativa al señalar que no se trata únicamente de una feria de empleo, sino de una herramienta integral para mejorar la empleabilidad. En esa línea, remarcó la importancia de brindar a los asistentes recursos y capacitación que les permitan afrontar con mayores herramientas los procesos de selección. Asimismo, subrayó el objetivo de promover una Ciudad donde quienes buscan trabajo puedan encontrar oportunidades reales, en línea con la gestión encabezada por Jorge Macri.
Uno de los aspectos más destacados de esta edición fue la diversidad de perfiles requeridos, lo que permitió ampliar el alcance de la convocatoria. Hubo oportunidades tanto para jóvenes que buscan su primera experiencia laboral como para personas mayores de 45 años interesadas en reinsertarse en el mercado. Entre los puestos ofrecidos se encontraron roles técnicos especializados —como programadores, analistas de sistemas o técnicos en refrigeración—, así como posiciones en áreas comerciales, administrativas y de atención al cliente. También se incluyeron empleos vinculados a la gastronomía, la hotelería, la logística y los servicios generales.
La feria no se limitó a la intermediación laboral. Como complemento, se desarrollaron talleres abiertos orientados a fortalecer las habilidades de los participantes. Entre ellos, se destacaron capacitaciones para la elaboración de currículums efectivos, estrategias para mejorar la búsqueda laboral y recomendaciones para desempeñarse con éxito en entrevistas. Estas instancias formativas buscaron aportar herramientas prácticas que incrementen las posibilidades de inserción en un contexto laboral cada vez más competitivo.
El evento contó además con la presencia de autoridades y referentes institucionales, entre ellos la directora general de Empleo, Mónica Tijeras; el presidente de la Comuna 15, Agustín Ponti; y la subsecretaria de Adultos Mayores, María de las Mercedes Joury. La participación de distintos organismos públicos reflejó el carácter transversal de la política, que articula esfuerzos entre diversas áreas del Estado para ampliar el acceso al empleo.
Desde su puesta en marcha en 2017, la Expo Empleo Barrial ha recorrido distintos barrios porteños, consolidándose como una política pública orientada a dinamizar el mercado laboral local y a fortalecer el vínculo entre el sector privado y la comunidad. Su formato itinerante permite acercar estas oportunidades a distintos puntos de la Ciudad, facilitando el acceso a quienes, por diversas razones, encuentran mayores dificultades para insertarse en el mercado formal.
En un contexto donde el empleo continúa siendo una de las principales preocupaciones sociales, este tipo de iniciativas adquiere una relevancia creciente. La experiencia en Villa Crespo demostró, una vez más, que la articulación entre el Estado y las empresas puede generar espacios concretos de inclusión laboral, al tiempo que brinda a los vecinos herramientas para mejorar sus perspectivas de inserción y desarrollo profesional.
