Durante julio, vecinos y turistas podrán recorrer edificios emblemáticos en altura que ofrecen vistas únicas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, como parte de un programa patrimonial que busca revalorizar su arquitectura y su identidad urbana.
La Ciudad Autónoma de Buenos Aires ofrece durante todo julio una oportunidad singular para contemplarla desde lo alto. A través de un ciclo de visitas guiadas gratuitas a edificios y espacios en altura, los participantes podrán redescubrir su arquitectura, su historia y su trazado urbano desde miradores privilegiados que no suelen estar abiertos al público en forma habitual. La propuesta forma parte de un programa orientado al rescate del patrimonio histórico y arquitectónico porteño, impulsando una comprensión más profunda de su crecimiento y magnitud.
En este sentido, el recorrido busca conectar a los asistentes con distintas etapas del desarrollo urbano de la Ciudad, brindando una experiencia única de contemplación desde lo alto. Además, se apunta a poner en valor sitios que, por sus características y ubicación, permiten comprender cómo fue modificándose la fisonomía porteña a lo largo del tiempo. “El objetivo es observarla desde lugares privilegiados en un camino permanente del conocimiento del Patrimonio Histórico Cultural, etapa insoslayable dentro de la construcción de nuestra identidad”, señala la convocatoria.
Asimismo, cada una de las visitas está a cargo de guías especializados, quienes brindan detalles históricos, anécdotas y datos técnicos sobre los edificios y sus entornos. La actividad requiere inscripción previa, con excepción del caso de Plaza Mitre, donde el acceso es libre y sin cupo. Las inscripciones se habilitan el viernes anterior a cada visita, a partir de las 11 horas, y es necesario contar con la confirmación vía correo electrónico para participar.
La agenda comenzará el martes 1 de julio a las 15.30 con una visita a la Basílica Santa Rosa de Lima, guiada por Daniel Vega. Esta actividad se suspende en caso de lluvia y contará con un cupo máximo de 25 personas.
El miércoles 2, también a las 15.30, se podrá visitar el histórico edificio del Automóvil Club Argentino, en una jornada guiada por la licenciada Sandra Cafarelli. En este caso, la actividad se desarrollará incluso en caso de mal tiempo, con una capacidad de hasta 20 asistentes.
El jueves 3, a las 15, la cita será en la Fundación Cassará, nuevamente bajo la guía de Cafarelli, con 25 lugares disponibles y suspensión por condiciones climáticas adversas.
En tanto, el martes 8 de julio a las 16, se realizará un recorrido por el Edificio Massimiliano Bencich, una de las joyas arquitectónicas de la avenida Diagonal Norte. El guía será nuevamente Daniel Vega y el cupo estará limitado a 20 participantes.
El jueves 10 de julio, a las 15, será el turno del Paseo de La Cisterna, otro sitio emblemático que forma parte del patrimonio arqueológico de la Ciudad. También bajo la coordinación de Cafarelli, esta visita tendrá un cupo de 20 personas y se suspenderá si llueve.
El martes 16 de julio, a las 16, se desarrollará una propuesta diferente en Plaza Mitre, en el cruce de General Gelly y Obes con Arjonilla. En este caso, no será necesario inscribirse previamente ni existe límite de cupo. La actividad será conducida por Daniel Vega y, al igual que el resto de las propuestas, dependerá de las condiciones climáticas.
Por su parte, el jueves 17 de julio a las 15, la Torre Monumental será el punto de encuentro. Con un máximo de 25 personas, la visita estará guiada también por Vega y se cancelará si llueve.
Finalmente, el jueves 25 de julio a las 15, el Edificio Miguel Bencich ofrecerá su terraza como mirador excepcional. Esta jornada estará a cargo del licenciado Leonel Contreras y contará con un cupo reducido de 15 participantes.
Cada punto del circuito permite recorrer distintas capas de la historia de la Ciudad, desde cúpulas e iglesias hasta torres de principios del siglo XX. La mayoría de estas construcciones tienen acceso restringido durante el resto del año, por lo que esta serie de visitas se convierte en una ocasión ideal para conocer rincones poco frecuentados, a la vez que se contempla el perfil urbano desde perspectivas panorámicas.
